HANS LAUER, EL ALEMÁN.

 

En el año 1927 Hans Lauer llegó a San Carlos de Bariloche buscando establecerse. Había vivido varios años en Buenos Aires trabajando como albañil, compartiendo mateadas con los criollos y aprendiendo un rústico castellano.
Lo caracterizó su particular forma de resolver sus tareas como albañil, respetando más su impulso natural a crear volúmenes y espacios que las frías reglas de la construcción.
Y así fue siempre su vida en Bariloche. Las 3 casas que construyó para vivir tenían esa impronta. Muchas asimetrías y soluciones propias impregnaron todo su mundo de hombre solitario.
Los ambientes de su casa estaban llenos de maderas, plantas, vasijas, troncos amorfos, pieles, porta velas y muebles elegidos caprichosamente dispuestos a lo Lauer. Los pisos de piedra laja con desniveles…
Y a todo ello sumó, con el tiempo, la disciplina de recuperar los hechos vividos en relatos en una pequeña máquina de escribir. Durante muchas horas de su vida se ocupó de un libro de relatos en su idioma, mezcla de castellano y alemán. Seguramente en su lenguaje las soluciones eran tan originales como en sus elaboraciones manuales.
En la casa de Hans sus pinturas de brujas, con caras de muy malvadas, bandidos y personajes de los bajos fondos, piratas que exponían gestos de maldad con miradas aviesas acorralaban a los visitantes; incomodaban y hasta producían algún escozor.

 

EL ESCULTOR

 

Si bien en su prolífica producción pictórica se pueden observar limitaciones técnicas y una manifiesta rudeza; en su obra como escultor surge el gran artista. Maderas seleccionadas por algunos detalles particulares o pedazos de troncos “lavados” y tirados a la costa por el Lago Nahuel Huapi se convirtieron por la sabiduría de las manos de Hans en gestos y miradas que expresaban aspectos del alma humana, siempre con un dejo de dramatismo.
Cristos, mendigos, chicos, indios fueron los motivos del universo que describió Lauer. Allí apareció un gran observador de la condición humana.

Vendedor de Diarios
Hans Lauer en su casa.
Monja
Mendigos
Fiesta en el Bar
Hans Lauer

 

Juan